La recompensa
¡Nuestro pequeño héroe ha cumplido un año! ¡Ha superado con éxito la etapa más decisiva de toda su vida! Nuestro protagonista ya intenta caminar por sí solo; ¡parece un pequeño adulto! Pero debemos seguir a su lado en este viaje nutricional en el que los 3 primeros años de vida son decisivos para asentar las bases de una nutrición sana y equilibrada, que le acompañen a lo largo de toda la vida.
Los riesgos de esta etapa del viaje son precisamente pensar que nuestro bebé ha dejado ya de serlo y que por ello puede empezar a alimentarse como un pequeño adulto: sólo hace 12 meses que está en el mundo y necesita que sigamos a su lado, ofreciéndole la nutrición más adaptada y educando día a día sus hábitos nutricionales.
Ofreciendo a nuestro niño una nutrición específicamente adaptada
Es una nueva etapa de grandes cambios. Es el momento de dar un paso más, de dejar la leche de continuación y ofrecer a nuestro niño una leche Crecimiento, que le proporcione los nutrientes correctos y en la proporción necesaria para un crecimiento adecuado. Este tipo de leche posee además una fórmula más apropiada a la madurez digestiva del pequeño que la leche de vaca, cuyo elevado contenido de proteínas, bajos niveles de hierro y vitaminas y aporte de ácidos grasos esenciales son inadecuados e insuficientes para su alimentación.
Estamos en una etapa en la que nuestro héroe aprende a comer con la cuchara y sigue demandando nuevos sabores y texturas en deliciosos platos, que le permitan seguir desarrollando el proceso de dentición. También con los Cereales puede probar nuevos sabores y experimentar con nuevas texturas, que le animen a practicar la recién descubierta habilidad de masticar.
Seguimos a tu lado también en esta etapa maravillosa en la que nuestro protagonista empieza a expresarse por sí solo, a caminar… ¡quiere ser independiente!
Ayuda a tu niño en esta etapa con Milupa 3 Crecimiento; obtendrá la energía extra necesaria para un crecimiento adecuado, le ayudará a mejorar las defensas del organismo gracias al aporte de hierro, el calcio fortalecerá sus huesos en una etapa tan decisiva de desarrollo y tendrá una gran vitalidad, gracias al aporte de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales.
Nuestro protagonista está ansioso por conocer sabores nuevos y demanda texturas con más trocitos. Milupa Miluchef, a partir de los 12 meses, abrirá a tu bebé un mundo nuevo de recetas elaboradas por nutricionistas y chefs. ¡En un práctico platito para que empiece a comer solo!
Con las bolsitas de Frutapura, él mismo podrá cogerlas y merendar solito. ¡Le encantará saber que ya puede ser independiente!
Y recuerda: continuamos a vuestro lado en cada etapa de este apasionante viaje!
¡Ya ha pasado un año!
¿No te resulta increíble? ¡Pues claro! Tu bebé ya ha atravesado su primer año, uno de los momentos más inolvidables para ti. Su primera infancia ha quedado atrás y, aunque él no la recuerde luego, se han fundado las bases más importantes de su vida y de su relación. A ti, te quedan escenas increíbles, circunstancias únicas e irrepetibles… ¡y seguramente toneladas de fotos! Pero el gran viaje sigue, ahora le esperan muchas cosas nuevas.
Dando los primeros pasos
Pasado el año, tu bebé tendrá nuevos horizontes: ahora, el desafío es controlar su equilibrio y empezar a caminar, lo que le abrirá todo un universo de descubrimientos. De todos modos, no te preocupes si los meses pasan y tu pequeño no da señales de poder caminar por su cuenta: los primeros pasos pueden demorarse hasta pasados los dieciocho meses de vida, incluso más. ¡Pero estate atenta! Pues en el momento menos pensado, seguro que tu niño se lanza a la aventura de caminar.
Casi todo bajo control
En esta etapa, tu bebé ejerce mayor control sobre sus movimientos. No sólo al desplazarse, sino al manejar sus manos y brazos. La curiosidad es su principal disparador para descubrir nuevas "aplicaciones" para su cuerpo: probablemente comience a experimentar con pinturitas, a sujetar con mayor seguridad los objetos, e incluso a saludar con naturalidad a quienes lo rodean. De todos modos, en otras circunstancias diarias no demuestra tanta habilidad: por ejemplo, a la hora de comer. Es que la comida para él es casi un juego y todavía no comprende cómo debe comportarse en la mesa. Lo mejor es ir acostumbrándolo de a poco, para que pueda experimentar por su cuenta las formas y texturas de los alimentos.
¡A ti no te conozco!
Puede que, superado el año, tu bebé experimente una actitud recelosa hacia los demás, especialmente si son extraños. Esta conducta puede potenciarse si pasa algún tiempo solo durante el día, con la persona que lo cuida o en una guardería. Su reacción es natural, pues intenta acostumbrarse a tu ausencia y tratar de adaptarse a las nuevas circunstancias. Su carácter normal, sea comunicativo o reservado, volverá a manifestarse muy pronto.
¿Cómo separarme de él?
Nunca fue fácil dejar a tu niño, pero esta etapa puede resultarte especialmente complicada, ya que vuestros lazos se han unido y tu pequeño se da más cuenta de todo. La vuelta al trabajo y a otras responsabilidades generan despedidas y reencuentros diarios, que son toda una novedad para ambos. Un buen consejo es, cuando te marchas, hacerlo rápido y sin prolongar el adiós. Luego de tu beso, es probable que siga llorando, pero enseguida se calmará al no verte más. Le resultará más fácil acostumbrarse si lo dejas solo, sin estar todo el tiempo pendiente de él. Y por supuesto: tu sensación de culpa es lo más natural del mundo. Despreocúpate, pasará muy pronto.
Una comunicación de ida y vuelta
Pasado el año, casi podría decirse que con tu pequeño te entiendes de maravilla. Aunque su vocabulario aún es escaso, seguramente "mamá" y "papá" ya sean parte de su hablar cotidiano, junto con otras palabras sencillas. De todas formas, su capacidad gestual le sigue ayudando a hacerse entender: le basta un movimiento de la mano o una expresión particular para indicarte lo que necesita. Una buena idea: hablarle todo el tiempo. De esa manera, estimularás su lenguaje y comenzará a entender frases más complejas.
Algunas sugerencias para tener en cuenta
Durante esta etapa suelen aparecer los primeros síntomas de problemas oculares. Es muy común, por lo que es conveniente que estés atenta a guiños constantes, dificultades para mover los globos oculares, ojos bizcos y demás señales. Especialmente si notas algunas de estas señales, pero también si no, consulta con tu pediatra: la prevención es fundamental en este tipo de afecciones.
Por otro lado, es una buena idea que verifiques los distintos espacios, objetos y superficies de tu casa. Recuerda que tu pequeño ha comenzado a explorar por su cuenta. Lo mejor es asegurarte de que tu hogar es seguro para él. Por ejemplo, manteniendo armarios, cajones y muebles cerrados; tapando los enchufes; sacando los objetos contundentes que estén a su altura o alcance; guardando cuidadosamente medicamentos, artículos de limpieza y otras sustancias peligrosas para su salud. De esa manera, te sentirás más tranquila y él podrá investigar con seguridad.
Aviso Legal Importante: La leche materna es la base de una buena alimentación. Consulte siempre a su pediatra.
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